Para ti, amiga

Ocurre algunas veces que la vida te obliga
a tomar decisiones dolorosas y duras.
No es fácil aceptarlo, cuando hay que continuar
dejando a un lado aquello que nos trajo la dicha.
Entonces, los recuerdos de lo que se ha vivido
se tornan en nostalgia de los sueños que quedan
en un rincón del alma sin haberse cumplido.
Sin embargo debemos continuar el camino
y gozar lo que queda sin extrañar lo ido.
Donde había pasión siempre queda cariño
y aunque echemos de menos las horas y los días
en que hemos compartido la pena y la alegría,
te aseguro de veras, compañera de sueños,
que, pase lo que pase, siempre seré tu amigo.
V. K.
















Te quiero en mi paraíso, 















































.jpg)










